Lo que busco como docente, es ser participe en la formación de los estudiantes no solamente académica, sino tratando de apoyarlos en otras áreas y trato primeramente de conocerlos un poco, aunque me es difícil por el número, también busco ganarme su confianza y que me vean como una persona que puede escucharlos y apoyarlos, entiendo un poco sus conductas pues se encuentran en la etapa de la adolescencia y es difícil por si misma, aunado a una serie de situaciones familiares, de salud, económicas, etc., cuando me doy cuenta de algunas conductas que presentan y no son muy positivas platico con ellos de manera individual, no les llamo la atención delante de sus compañeros.
La relación que mantengo con ellos es de respeto y trato de que lo practiquen con ellos mismos y con sus compañeros, que sean disciplinados en lo que realizan.
Cuesta trabajo porque no todos asisten a la escuela teniendo un propósito definido al estar en las aulas, muchos llegan a la escuela con sus diferentes situaciones por las que están pasando y ni siquiera atención nos ponen, pero es satisfactorio cuándo muchos de ellos retoman su camino.
Algo que comúnmente sucede es que muy pocos se valoran y no toman decisiones, se dejan llevar por los que los demás dicen. Comento con ellos la importancia que tienen como seres humanos y que todo lo que hagan siempre va a traer consigo una respuesta que les va a beneficiar o perjudicar y no se vale que culpen a otros por las acciones que ellos hacen, deben ser responsables de sus conductas.
En las generaciones más recientes observo una gran deficiencia en algunos conocimientos básicos y me preocupa mucho, porque tampoco quieren esforzarse un poco más para superarla, a veces me siento ineficaz para concientizarlos sobre la dificultad que van a tener después en muchas de las actividades que realicen, pero considero que es parte de nuestra realidad social que estamos viviendo.
Solicito ayuda a los compañeros y los invito a que reflexionemos y propongamos algunas estrategias para que los alumnos mejoren y puedan enfrentar con éxito cualquier situación que emprendan.
Socialmente ser maestro en algunos lugares tiene poca valoración, he escuchado decir “aunque sea para maestro estudia”; como si fuera demasiado fácil, es una gran responsabilidad en varios aspectos y requiere de una preparación constante. Si queremos cambiar ese tipo de pensamiento va a depender de nosotros, del trabajo que realicemos dentro de nuestras aulas.
Los diferentes problemas a los que nos enfrentamos diariamente en nuestro quehacer educativo son muchos y de diferente índole, por ello a los compañeros que lleguen a laborar por primera vez como docentes, les daría sugerencias en base a mi experiencia y les proporcionaría las lecturas que leímos, considero que les ayudarían en mucho, les haría la observación de que tienen que seguir preparándose y sobre todo que tengan una actitud de servicio y que se requiere de una gran humildad para desempeñar este trabajo.
Mis experiencias se las daría a conocer, y les compartiría como superé algunos errores cometidos, por si se les llegaran a presentar, aunque generalmente son diferentes y con seres humanos también diferentes. Les proporcionaría algunas técnicas o dinámicas que conozca y sugeriría alguna bibliografía, por otra parte que se acercaran a los compañeros para solicitar apoyo cuando lo requieran.
La relación que mantengo con ellos es de respeto y trato de que lo practiquen con ellos mismos y con sus compañeros, que sean disciplinados en lo que realizan.
Cuesta trabajo porque no todos asisten a la escuela teniendo un propósito definido al estar en las aulas, muchos llegan a la escuela con sus diferentes situaciones por las que están pasando y ni siquiera atención nos ponen, pero es satisfactorio cuándo muchos de ellos retoman su camino.
Algo que comúnmente sucede es que muy pocos se valoran y no toman decisiones, se dejan llevar por los que los demás dicen. Comento con ellos la importancia que tienen como seres humanos y que todo lo que hagan siempre va a traer consigo una respuesta que les va a beneficiar o perjudicar y no se vale que culpen a otros por las acciones que ellos hacen, deben ser responsables de sus conductas.
En las generaciones más recientes observo una gran deficiencia en algunos conocimientos básicos y me preocupa mucho, porque tampoco quieren esforzarse un poco más para superarla, a veces me siento ineficaz para concientizarlos sobre la dificultad que van a tener después en muchas de las actividades que realicen, pero considero que es parte de nuestra realidad social que estamos viviendo.
Solicito ayuda a los compañeros y los invito a que reflexionemos y propongamos algunas estrategias para que los alumnos mejoren y puedan enfrentar con éxito cualquier situación que emprendan.
Socialmente ser maestro en algunos lugares tiene poca valoración, he escuchado decir “aunque sea para maestro estudia”; como si fuera demasiado fácil, es una gran responsabilidad en varios aspectos y requiere de una preparación constante. Si queremos cambiar ese tipo de pensamiento va a depender de nosotros, del trabajo que realicemos dentro de nuestras aulas.
Los diferentes problemas a los que nos enfrentamos diariamente en nuestro quehacer educativo son muchos y de diferente índole, por ello a los compañeros que lleguen a laborar por primera vez como docentes, les daría sugerencias en base a mi experiencia y les proporcionaría las lecturas que leímos, considero que les ayudarían en mucho, les haría la observación de que tienen que seguir preparándose y sobre todo que tengan una actitud de servicio y que se requiere de una gran humildad para desempeñar este trabajo.
Mis experiencias se las daría a conocer, y les compartiría como superé algunos errores cometidos, por si se les llegaran a presentar, aunque generalmente son diferentes y con seres humanos también diferentes. Les proporcionaría algunas técnicas o dinámicas que conozca y sugeriría alguna bibliografía, por otra parte que se acercaran a los compañeros para solicitar apoyo cuando lo requieran.