Las imágenes forman parte del lenguaje universal, es entendido por la gran mayoría de personas, aunque también puede tomar diversos significados va a depender de la persona que la perciba, en cómo la interprete. Muchas veces a simple vista nos dice algo pero al observarla detenidamente puede cambiar el concepto sobre ella.
En el proceso enseñanza-aprendizaje el uso de imágenes hace más atractivo a los estudiantes el tema que se está tratando, al exponer mediante una presentación electrónica que es un recurso didáctico visual, pero si únicamente contiene texto, no será lo mismo si se le agregan imágenes y será más atractivo todavía utilizando imágenes animadas.
La importancia de las imágenes es que muchos aprendemos de manera visual y éstas son más fáciles de recordar, por ejemplo: cuándo nos presentan a una persona, regularmente lo que recordamos es su rostro o su apariencia física y llegamos a olvidar su nombre; la imagen permanece durante más tiempo en nuestra memoria que un texto o lo escuchado.
El docente no sólo debe usar la tecnología para transmitir información, es necesario establecer actividades para formar en los alumnos procesos de reflexión, sobre los significados de las imágenes que se utilizan, además necesita formarse una cultura audiovisual para también formarla en los alumnos y utilizarla con fines educativos. Usar los textos, las tipografías, los colores y las imágenes adecuadas, es de suma importancia para el proceso de comunicación y de enseñanza - aprendizaje.
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martes, 8 de diciembre de 2009
lunes, 9 de noviembre de 2009
Aprendizaje y desarrollo de las competencias.
APRENDIZAJE Y DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS.
Responderé a la pregunta “¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?”
Considero que no, la Reforma Integral de Educación Media Superior propone una educación basada en competencias, un modelo centrado en el aprendizaje con métodos y recursos modernos para el aprendizaje y con mecanismos de evaluación que contribuyan a la calidad educativa. Pero más allá de los currículos vigentes queda claro que aprender a aprender es un propósito meritorio que debiera cumplir la educación. Debemos encontrar las situaciones en las que se desarrolla o que vienen a favorecer el aprendizaje como una parte del proceso, pero por otro lado es importante señalar la importancia que tiene el que los estudiantes se involucren en este proceso y que aprovechen una serie de situaciones en beneficio de su aprendizaje. La función mediadora del docente, es crear las condiciones y ambientes de armonía dentro y fuera del aula, sugerir actividades creativas, ejercitar la práctica, resolver problemas, atender casos, graduar la información o contenidos del programa de estudios, escuchar a los alumnos, apoyarse en el discurso verbal cuando sea necesario, planear o anticiparse a la acción educativa y sobre todo ser empático. Todo esto parece muy complejo o inalcanzable, sin embargo es de lo que corresponde responsabilizarnos; crear esos ambientes de trabajo necesarios para que los alumnos puedan desarrollar sus competencias, funciones que habrán de ser capaces de desarrollar durante y después de la formación que se les ofrezca.
Por otra parte, un aspecto fundamental para quiénes laboramos en la docencia, es la forma en que observamos y medimos los aprendizajes de los estudiantes, pero es claro que en muchas ocasiones no contamos con las herramientas pertinentes para poder llevar a cabo ese seguimiento puntual que se tiene que hacer tanto de cada alumno como del grupo. En estos momentos, en la educación que demanda el siglo XXI ha dado un cambio, coloca al aprendizaje significativo (Carl Rogers y Ausubel), que toma en cuenta los conocimientos previos, el contexto, la voluntad o conciencia, al aprendizaje situado con enfoque constructivista, así como el aprendizaje que representa atender el ser el hacer, el conocer y el convivir con los demás, los cuatro pilares en que se basa la educación según Delors. Debemos ser conscientes y manipular la forma en que aprendemos ya que podemos lograr más y mejores competencias para realizar el proceso de la evaluación, de dónde me surgen algunas preguntas ¿Qué competencias y habilidades de estudio se deben evaluar?, ¿Cómo las vamos a evaluar? y ¿Con qué las vamos a evaluar?
Todo lo que hagamos por aclarar, mejorar o perfeccionar el proceso educativo al interior de nuestras instituciones debe estar ligado al desarrollo de competencias en los jóvenes, pero debemos considerar que si queremos promover en otros ciertas competencias tenemos que empezar por desarrollarlas en nosotros.
Espero sus comentarios y reciban un cordial saludo, Julia.
Responderé a la pregunta “¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?”
Considero que no, la Reforma Integral de Educación Media Superior propone una educación basada en competencias, un modelo centrado en el aprendizaje con métodos y recursos modernos para el aprendizaje y con mecanismos de evaluación que contribuyan a la calidad educativa. Pero más allá de los currículos vigentes queda claro que aprender a aprender es un propósito meritorio que debiera cumplir la educación. Debemos encontrar las situaciones en las que se desarrolla o que vienen a favorecer el aprendizaje como una parte del proceso, pero por otro lado es importante señalar la importancia que tiene el que los estudiantes se involucren en este proceso y que aprovechen una serie de situaciones en beneficio de su aprendizaje. La función mediadora del docente, es crear las condiciones y ambientes de armonía dentro y fuera del aula, sugerir actividades creativas, ejercitar la práctica, resolver problemas, atender casos, graduar la información o contenidos del programa de estudios, escuchar a los alumnos, apoyarse en el discurso verbal cuando sea necesario, planear o anticiparse a la acción educativa y sobre todo ser empático. Todo esto parece muy complejo o inalcanzable, sin embargo es de lo que corresponde responsabilizarnos; crear esos ambientes de trabajo necesarios para que los alumnos puedan desarrollar sus competencias, funciones que habrán de ser capaces de desarrollar durante y después de la formación que se les ofrezca.
Por otra parte, un aspecto fundamental para quiénes laboramos en la docencia, es la forma en que observamos y medimos los aprendizajes de los estudiantes, pero es claro que en muchas ocasiones no contamos con las herramientas pertinentes para poder llevar a cabo ese seguimiento puntual que se tiene que hacer tanto de cada alumno como del grupo. En estos momentos, en la educación que demanda el siglo XXI ha dado un cambio, coloca al aprendizaje significativo (Carl Rogers y Ausubel), que toma en cuenta los conocimientos previos, el contexto, la voluntad o conciencia, al aprendizaje situado con enfoque constructivista, así como el aprendizaje que representa atender el ser el hacer, el conocer y el convivir con los demás, los cuatro pilares en que se basa la educación según Delors. Debemos ser conscientes y manipular la forma en que aprendemos ya que podemos lograr más y mejores competencias para realizar el proceso de la evaluación, de dónde me surgen algunas preguntas ¿Qué competencias y habilidades de estudio se deben evaluar?, ¿Cómo las vamos a evaluar? y ¿Con qué las vamos a evaluar?
Todo lo que hagamos por aclarar, mejorar o perfeccionar el proceso educativo al interior de nuestras instituciones debe estar ligado al desarrollo de competencias en los jóvenes, pero debemos considerar que si queremos promover en otros ciertas competencias tenemos que empezar por desarrollarlas en nosotros.
Espero sus comentarios y reciban un cordial saludo, Julia.
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