APRENDIZAJE Y DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS.
Responderé a la pregunta “¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?”
Considero que no, la Reforma Integral de Educación Media Superior propone una educación basada en competencias, un modelo centrado en el aprendizaje con métodos y recursos modernos para el aprendizaje y con mecanismos de evaluación que contribuyan a la calidad educativa. Pero más allá de los currículos vigentes queda claro que aprender a aprender es un propósito meritorio que debiera cumplir la educación. Debemos encontrar las situaciones en las que se desarrolla o que vienen a favorecer el aprendizaje como una parte del proceso, pero por otro lado es importante señalar la importancia que tiene el que los estudiantes se involucren en este proceso y que aprovechen una serie de situaciones en beneficio de su aprendizaje. La función mediadora del docente, es crear las condiciones y ambientes de armonía dentro y fuera del aula, sugerir actividades creativas, ejercitar la práctica, resolver problemas, atender casos, graduar la información o contenidos del programa de estudios, escuchar a los alumnos, apoyarse en el discurso verbal cuando sea necesario, planear o anticiparse a la acción educativa y sobre todo ser empático. Todo esto parece muy complejo o inalcanzable, sin embargo es de lo que corresponde responsabilizarnos; crear esos ambientes de trabajo necesarios para que los alumnos puedan desarrollar sus competencias, funciones que habrán de ser capaces de desarrollar durante y después de la formación que se les ofrezca.
Por otra parte, un aspecto fundamental para quiénes laboramos en la docencia, es la forma en que observamos y medimos los aprendizajes de los estudiantes, pero es claro que en muchas ocasiones no contamos con las herramientas pertinentes para poder llevar a cabo ese seguimiento puntual que se tiene que hacer tanto de cada alumno como del grupo. En estos momentos, en la educación que demanda el siglo XXI ha dado un cambio, coloca al aprendizaje significativo (Carl Rogers y Ausubel), que toma en cuenta los conocimientos previos, el contexto, la voluntad o conciencia, al aprendizaje situado con enfoque constructivista, así como el aprendizaje que representa atender el ser el hacer, el conocer y el convivir con los demás, los cuatro pilares en que se basa la educación según Delors. Debemos ser conscientes y manipular la forma en que aprendemos ya que podemos lograr más y mejores competencias para realizar el proceso de la evaluación, de dónde me surgen algunas preguntas ¿Qué competencias y habilidades de estudio se deben evaluar?, ¿Cómo las vamos a evaluar? y ¿Con qué las vamos a evaluar?
Todo lo que hagamos por aclarar, mejorar o perfeccionar el proceso educativo al interior de nuestras instituciones debe estar ligado al desarrollo de competencias en los jóvenes, pero debemos considerar que si queremos promover en otros ciertas competencias tenemos que empezar por desarrollarlas en nosotros.
Espero sus comentarios y reciban un cordial saludo, Julia.
Responderé a la pregunta “¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?”
Considero que no, la Reforma Integral de Educación Media Superior propone una educación basada en competencias, un modelo centrado en el aprendizaje con métodos y recursos modernos para el aprendizaje y con mecanismos de evaluación que contribuyan a la calidad educativa. Pero más allá de los currículos vigentes queda claro que aprender a aprender es un propósito meritorio que debiera cumplir la educación. Debemos encontrar las situaciones en las que se desarrolla o que vienen a favorecer el aprendizaje como una parte del proceso, pero por otro lado es importante señalar la importancia que tiene el que los estudiantes se involucren en este proceso y que aprovechen una serie de situaciones en beneficio de su aprendizaje. La función mediadora del docente, es crear las condiciones y ambientes de armonía dentro y fuera del aula, sugerir actividades creativas, ejercitar la práctica, resolver problemas, atender casos, graduar la información o contenidos del programa de estudios, escuchar a los alumnos, apoyarse en el discurso verbal cuando sea necesario, planear o anticiparse a la acción educativa y sobre todo ser empático. Todo esto parece muy complejo o inalcanzable, sin embargo es de lo que corresponde responsabilizarnos; crear esos ambientes de trabajo necesarios para que los alumnos puedan desarrollar sus competencias, funciones que habrán de ser capaces de desarrollar durante y después de la formación que se les ofrezca.
Por otra parte, un aspecto fundamental para quiénes laboramos en la docencia, es la forma en que observamos y medimos los aprendizajes de los estudiantes, pero es claro que en muchas ocasiones no contamos con las herramientas pertinentes para poder llevar a cabo ese seguimiento puntual que se tiene que hacer tanto de cada alumno como del grupo. En estos momentos, en la educación que demanda el siglo XXI ha dado un cambio, coloca al aprendizaje significativo (Carl Rogers y Ausubel), que toma en cuenta los conocimientos previos, el contexto, la voluntad o conciencia, al aprendizaje situado con enfoque constructivista, así como el aprendizaje que representa atender el ser el hacer, el conocer y el convivir con los demás, los cuatro pilares en que se basa la educación según Delors. Debemos ser conscientes y manipular la forma en que aprendemos ya que podemos lograr más y mejores competencias para realizar el proceso de la evaluación, de dónde me surgen algunas preguntas ¿Qué competencias y habilidades de estudio se deben evaluar?, ¿Cómo las vamos a evaluar? y ¿Con qué las vamos a evaluar?
Todo lo que hagamos por aclarar, mejorar o perfeccionar el proceso educativo al interior de nuestras instituciones debe estar ligado al desarrollo de competencias en los jóvenes, pero debemos considerar que si queremos promover en otros ciertas competencias tenemos que empezar por desarrollarlas en nosotros.
Espero sus comentarios y reciban un cordial saludo, Julia.
Hola Julia:
ResponderEliminarLeo con agrado no solo la respuesta a la pregunta "de la semana", también reflejas en tu escrito el compromiso que tienes como docente. No te limitas a resaltar la funcion del docente como mediador de los aprendizajes, también haces hincapié en el docente como FORMADOR de personas, en ámbitos que no solo se "limitan" al aula. Tu trabajo puede repercutir en muchas otras esferas de la vida de los jóvenes.
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